Me duelen los días que sólo son días, que sólo son noches, que sólo son un gramo de huella en mis zapatos.

“Y miró de costado,
miró de reojo
como quien le teme al tiempo,
como quien fuera a mover las traviesas piezas del destino.
No emitió sonido,
supongo, no creía en las palabras.
Solo se recostó sobre el silencio
y volvió a mirar,
como quien espía el tiempo
en destiempo.”

—   

Paula Bellingeri

  • 18 Julio 2012
  • 1